sábado, 19 de enero de 2013

L. Armstrong tendrá su propia película

El estudio Paramount y la productora del cineasta J.J. Abrams, Bad Robot, se han propuesto llevar al cine la controvertida carrera del ciclista Lance Armstrong, cuyo escándalo de dopaje ha terminado por derribar su leyenda.



La película será una adaptación basada en una obra escrita por la periodista deportiva de The New York Times Juliet Macur "Cycle of Lies: The Fall of Lance Armstrong" En la que lleva la vida del ciclista desde la superación del cáncer hasta su declive. La obra de Macur verá la luz en junio en Estados Unidos de la mano de la editorial HarperCollins, que el pasado noviembre se aseguró el proyecto tras acordar con la autora un pago por adelantado estimado en más de 100.000 dólares.


Tras muchas acusaciones, mentiras y verdades, esta semana Armstrong se sinceró en el programa de Oprah Winfrey y reconoció con una extraordinaria frialdad haber tomado sustancias dopantes y que gracias a ellas ganó los siete tours consecutivos.

Como consecuencia, el ciclista norteamericano ha sido desposeído de sus siete victorias consecutivas en la ronda gala tanto como la medalla de bronce en los juegos olímpicos de Sydney 2000.

El año pasado había en marcha otros dos proyectos para contar la historia de Lance Armstrong en los cines, pero no tuvieron éxito, lo mismo que la iniciativa para adaptar a la gran pantalla el relato biográfico de Tyler Hamilton, excompañero de Armstrong y uno de sus mayores detractores por la trama de dopaje.



Soy consciente de que este es un blog de cine, pero aprovechando la repercusión de esta noticia os voy a transmitir mi opinión sobre el "Caso Armstrong" sin extenderme demasiado:

Para empezar, Armstrong siempre fue un gran ciclista, pero no sobresaliente, tras superar un cáncer a su regreso inmediatamente destacó y ganó 7 tours consecutivos, algo sin precedentes y al parecer, no al alcance de un ser humano. Algo que desde el principio atrajo numerosas sospechas.

Lance es la cara del ciclismo de una época, una década en la que la medicina de sustancias dopantes iba por delante de las técnicas de pillar a los infractores, todo estaba controlado, era algo fácil, te suministrabas unas sustancias hasta un cierto límite con la certeza de que no iba a salir nada. Como él ha dicho en la entrevista: "todo formaba parte del entrenamiento, lo hacíamos igual que rellenábamos los bidones o hinchábamos nuestras ruedas".

No obstante, todavía hay muchas preguntas sin resolver, una de ellas es un positivo que dio en una Vuelta a Suiza, que la UCI (Federación Internacional de Ciclismo) lo descartó como culpable por estar el sistema anti-dopaje todavía en pruebas, posteriormente L. Armstrong hizo varias donaciones a la UCI, algo sospechoso.
Todo esto deja muchas dudas que ahora recaerán sobre los ciclistas del pasado que nunca sabremos si ganaron fruto de su esfuerzo o con algún tipo de ayuda.

Es evidente que Armstrong es culpable y no ganó esos siete tours con su propio esfuerzo, pero lo hizo en un ciclismo que no era sincero, no quiero justificar al norteamericano, si no ver la otra cara de la moneda. En la década de los 90 todo el pelotón sabía lo que estaba ocurriendo, los equipos presionaban a los ciclistas, era un método prácticamente seguro y puedo afirmar casi con certeza que la UCI también sabía lo que pasaba pero era incapaz de tirar de la cuerda para no manchar aún más este deporte y ver reducidos sus ingresos

Armstrong representaba ese ídolo americano (todo un mercado por descubrir) y casi de la humanidad en cuanto a ejemplo de trabajo y superación, todo un mito para el ciclismo, del que se aprovechó la UCI.

Aún así, a pesar de que Armstrong tomaba sustancias para mejorar su rendimiento, que nadie dude que sufrió para superar un cáncer y ganar esos siete tours. Además creó la fundación Livestrong, una organización para la ayuda a los enfermos de cáncer para la cual donó millones, de la que ahora ha sido desposeído. 


Es lógico que la gente esté decepcionada con este corredor y la caída de un mito que para muchos ha sido todo un ejemplo, pero yo no lo veo a él como un culpable, si no como una pieza más del complejo entramado del ciclismo de la década de los 90. 
Ahora Lance está comprometido con este deporte, ama el ciclismo, y participará en cualquier evento anti-dopaje con tal de limpiar la deplorable imagen que algunas personas tienen de este deporte y ahora, también de él. 
Por lo que ahora tenéis que ser vosotros los que os preguntéis quien es el verdadero culpable, quienes se han lucrado de ello y quien ha provocado que se llegue a esta situación.

Y hoy en día tened por seguro que el ciclismo es un deporte limpio ya que la medicina ha llegado a un punto en el que es posible detectar cualquier sustancia en el organismo que mejore el rendimiento del corredor. 


A continuación os dejo la entrevista completa de Armstrong en el programa norteamericano donde confiesa su mentira: